La leggenda del Cane Invisibile - Autore: Dr. Américo Alvarado Sicilia ( Trad. Tio Gigi )
La Leyenda del perro invisible - Author Dr. Américo Alvarado Sicilia ( Trad. Tio Gigi )

Donna Ramonita Oramas , vedova Solis, viveva agli inizi del 1770, onestamente povera e sola in una piccola casa poco distante dalla Plaza de Armas (oggi de la Vigia , in Matanzas). Ma Ramonita aveva un fedele compagno nella sua solitudine rappresentato dal suo grande cane di colore bianco, che lei chiamava Capitano .Ramonita cuciva magnificamente, faceva dolci e favori, era ricevuta, essendo lontanamente imparentata con illustri famiglie, in tutte le case delle buona società della popolazione. Con la pioggia o con il sole i vicini curiosi potevano veder Ramonita, accompagnata da Capitano, dirigersi in chiesa tutti i santi giorni dell'anno. Lei entrava ed il cane si accucciava sul portone aspettando la sua padrona. Messa quotidiana e comunione frequente erano di conforto e di sostegno per il valoroso cuore della vedova tardona e operosa. Ramonita aveva uno strano segreto: aveva chiesto alla Vergine di dare lunga vita al suo cane, al fine che Capitano, il suo unico compagno, potesse stare con lei fino alla sua morte .
Così che Ramonita rimase emozionata quando una mattina vide dal suo banco, che Capitano, rompendo l'abitudine di aspettarla davanti al portone, entrò in chiesa e si fermò davanti ad un altare laterale, dove vi era l'immagine della Beata Vergine, e poi dopo aver guardato a lungo l'immagine, si mise di fronte a lei. Nella chiesa quasi deserta nessuno vide Capitano ai piedi della Vergine María. E questo episodio singolare nella vita di Capitano non ebbe alcun testimone che la sua padrona, che interpretò la cosa come una risposta alla sua richiesta alla Beata Vergine di lunga vita per Capitano.
Nessuno seppe spiegare come tutto ciò era potuto succedere : Capitano, l’enorme cane bianco di Donna Ramonita, morto in strada di fronte alla chiesa, con la testa rotta. Ramonita pianse Capitano e pregò per lui ogni giorno presso l'altare della Vergine Maria.
Si arrivò nel gennaio 1771, Ramonita sul letto di morte, rivelò che ogni giorno vedeva Capitano trasformatosi in suo protettore e in grado di stare con lei, ma in modo invisibile ...E Ramonita disse che sapeva che la Vergine aveva concesso la vita eterna al suo cane, che aveva fatto di Capitano un amico invisibile di Matanzas, per contribuire ad aiutare le persone buone... Ramonita morì ... E gli amici di Ramonita pensarono che la storia raccontata, poco prima della sua morte, non fosse altro che delirio di un malato in punto di morte. Una notte nel marzo 1771 , il maestro Don Pablo Garcia
( portato dall’Avana per il Reggente Waldo Gracia de Oramas , lontano parente di Ramonita ) vide un cane enorme con il manto di luna e gli occhi azzurri luminosi….Ma che , davanti ai suoi occhi , sparì….E il maestro Don Pablo parlò molto del cane resosi invisibile…. E il Reggente Don Waldo Garcia de Oramas , sentendo il maestro, arrivò a pensare che il cane fosse Capitano….E ricordò ciò che si diceva avesse detto Donna Ramonita il giorno che morì…..
Nell’anno 1779 il cane che diventava invisibile fu visto dal tenente di fanteria Ingegnere Don Dionisio Baldenoche. E lo vide pure il sindaco di Matanzas, Don Ignacio de Lamar, nell’anno 1801.
Fu visto anche , nell’anno 1815 , dal primo governatore di Matanzas , il Brigadiere Don Juan Tirry.
Ma tutti questi testimoni della vita invisibile e apparentemente eterna del cane con manto lunare e occhi azzurri , a tempo debito, minimizzarono le loro rispettive apparizioni del cane invisibile di Matanzas, e conclusero dicendo che forse ciò che vedevano era un'ombra nella notte di luna e da loro scambiata per un cane ...
In Europa , a Nizza , un artista di Matanzas Alejandro Odero ( nacque nel 1827 ) , dipinse il Cane Invisibile di Matanzas , e il quadro con tema così assurdo, si perse anni dopo. Il poeta José jacinto Milanés y Fuentes , affermava nel febbraio 1863, che lui conosceva il Cane Invisibile….E sapeva che quasi sempre, era il conforto alla solitudine, amico di artisti e poeti, e protettore fedele dell'anima immortale della città di Matanzas . Il Poeta Nazionale Bonifacio Byrne scrisse un sonetto al Cane Invisibile. Lo vide ?... Nessuno sa se mai lo vide.
Il Cane Invisibile continua a svolgere la sua misteriosa missione per le strade della città di Matanzas, e quelli che lo possono vedere, sanno che è lo stesso cane descritto da Donna Ramonita Oramas , vedova Solis, sul letto di morte, nell’appena ricordato anno 1771.
--------------------------------
La leyenda del Perro Invisible -
Autor: Dr. Américo Alvarado Sicilia
Doña Ramonita Oramas, viuda de Solís, vivía al comienzo del año 1770, honestamente pobre y sola en una pequeña casa alejada de la Plaza de Armas (hoy de la Vigía, en Matanzas) . Pero Ramonita tenía un fiel compañero de soledad en su enorme perro de blanco pelaje, al que ella llamaba Capitán.Ramonita cosía primorosamente, hacía dulces y favores, y era recibida, por estar emparentada lejanamente con familias distinguidas, en todas las buenas casas de la población.
Con lluvia sofocante o calor mortificador todo vecino curioso podía ver a Ramonita, acompañada de Capitán, camino de la iglesia todos los días del año. Ella entraba y el perro se echaba a la puerta del templo en espera de su ama. Misa diaria y comunión frecuente eran el consuelo y sostén del valeroso corazón de la viuda cincuentona y hacendosa.
Ramonita tenía un curioso secreto: ella le había pedido a la Santísima Virgen que le diera mucha vida a su perro, para que Capitán, su único compañero, pudiera estar con ella hasta que la muerte la llamara.Así que Ramonita se emocionó mucho cuando una mañana vio, desde su banco, que Capitán, rompiendo la costumbre de esperarla en la puerta, entraba a la iglesia y se detenía frente a un altar lateral donde estaba la imagen de la Virgen Santísima y, después mirar largamente la imagen, se echaba frente a ella.En la casi desierta iglesia nadie vio a Capitán echado a los pies de la Virgen María.Y este episodio insólito de la vida de Capitán no tuvo más testigo que su ama, la que lo interpretó como una respuesta de la Santísima Virgen a su ruego de larga vida para Capitán.
Nadie pudo explicar cómo había ocurrido el hecho: Capitán, el enorme perro blanco de Doña Ramonita, estaba muerto en la calle, frente a la iglesia, con la cabeza rota.Ramonita lloró a Capitán y rezó por él diariamente ante el altar de la Virgen María.Tres semanas después de la muerte de Capitán, sintió Ramonita que en el patio de su casita ladraba un perro con el ladrido, inconfundible para ella, de su desaparecido Capitán.Ante la insistencia del ladrido, Ramonita se asomó al patio...Y vio a Capitán...Sí, era Capitán, pero transformado: tenia el pelo blanco como si estuviera hecho de luna, y los ojos se le habían vuelto azules y luminosos.Ramonita, sin miedo llamó al perro... Y éste vino a ella meneando la cola, jubiloso, y le lamió las manos...Después se hizo invisible, desapareció...
Llegó el mes de enero de 1771, Ramonita, en su lecho de muerte, reveló que todos los días veía a Capitán transfigurado en un ser protector y que era capaz de estar junto a ella, pero invisible...Y Ramonita aseguró que ella sabía que la Virgen le había concedido vida eterna a su perro, que había hecho de Capitán un invisible amigo de Matanzas, para ayudar a los buenos...Ramonita murió... Y los amigos de Ramonita pensaron que la historia que ella contó, poco antes de morir, no era más que un deliro de enfermo que se muere.
Una noche de marzo de 1771, el maestro Don Pablo García (quien había sido traído de La Habana por el Regidor Waldo García de Oramas, lejano pariente de Ramonita) vio un perro enorme de pelambre como hecha de luna y ojos luminosamente azules... Pero que, ante sus ojos, se hizo invisible... Y el maestro Don Pablo habló mucho del perro que se hacía invisible. Y el Regidor Don Waldo García de Oramas, oyendo al maestro, llegó a pensar que ese perro era Capitán... Y recordó lo que decían que había contado Doña Ramonita Oramas el día en que se murió...
En el año 1779 vio al perro que se hacía invisible, el Teniente de Infantería e Ingeniero Don Dionisio Baldenoche. Y lo vio el Alcalde de Matanzas, Don Ignacio de Lamar, en el año 1801. Y también lo vio, en el año 1815, el primer Gobernador de Matanzas: el Brigadier Don Juan Tirry. Pero todos estos testigos de la vida invisible y al parecer eterna del perro de lunar pelaje y ojos azules y luminosos, en su oportunidad quitaron importancia a sus respectivos encuentros con el Perro Invisible de Matanzas, y terminaron afirmando que tal vez lo que cada uno de ellos vio, fue una sombra en la noche llena de luna que confundieron con un perro...
En Europa, en Niza, un matancero: Alejandro Odero (nació en 1827), pintó al Perro Invisible de Matanzas, y el cuadro de tema tan absurdo, años después se perdió.El poeta José Jacinto Milanés y Fuentes, afirmaba en febrero de 1863; que él conocía al Perro Invisible... Y que sabía que casi siempre, era el consuelo de los solitarios, amigo de los artistas y poetas, y fiel protector del alma inmortal de la ciudad de Matanzas.El Poeta Nacional Bonifacio Byrne escribió un soneto al Perro Invisible. ¿Lo vio...? Nadie sabe si lo vio alguna vez.
El Perro Invisible sigue cumpliendo su misión misteriosa por las calles de la ciudad de Matanzas y , los que pueden verlo, saben que es aquel mismo perro que describió Doña Ramonita Oramas , viuda de Solís, en su lecho de muerte, en el apenas recordado año de 1771.








Commenti